El trabajo preparatorio antes de la instalación del equipo incluye la construcción de los cimientos, el desarrollo del plan de transporte, la instalación del cableado eléctrico y la verificación del equipo. Los pasos de instalación del equipo deben seguirse estrictamente de acuerdo con los planos de diseño y las instrucciones de instalación, determinando la ubicación de equipos grandes, organizando el flujo del proceso, asegurando la nivelación y verticalidad del equipo e instalando equipos auxiliares.
La puesta en marcha y las pruebas de equipos se dividen en dos fases: puesta en marcha de una sola-unidad y puesta en marcha integrada. La puesta en servicio de una sola-unidad prueba el estado operativo de cada equipo, mientras que la puesta en servicio integrada verifica la coordinación y cooperación entre múltiples equipos y realiza pruebas de carga para verificar la estabilidad y confiabilidad del equipo.
La limpieza e inspección diarias incluyen limpiar periódicamente la superficie y el interior del equipo, eliminar el polvo, la suciedad y las manchas de aceite para evitar una mala disipación de calor y un desgaste acelerado, y verificar el estado de cada componente, como si los sujetadores están flojos, si el sistema de lubricación está en buenas condiciones y si el cableado eléctrico y el sistema de control son seguros y confiables.
El mantenimiento regular incluye desarrollar e implementar un plan de mantenimiento periódico, reemplazar piezas desgastadas o dañadas, limpiar el sistema de lubricación, cambiar el aceite lubricante y verificar el rendimiento del aislamiento del sistema eléctrico.
Se debe establecer un mecanismo para solucionar problemas y manejar fallas comunes.
